Pueblos con encanto

Ucieda: Para entrar en este pueblo, el viajero - que casi seguramente habrá acabado de atravesar la Hoz de Santa Lucia tendrá que desviarse un poco de la carretera general, tomando otra a la izquierda que sigue el curso del río Bayones. El núcleo se halla dividido en varios barrios, los tres los más importantes son el de Abajo, el de Arriba y el de Meca, este último sobre la carretera. Se encuentra situado a 196m sobre el nivel del mar y cuenta con una población de 481 habitantes.

Ruente: Es la capital del municipio de su mismo nombre. Situado en la llana del fondo del valle del río Saja, a la altura de uno de los puntos en que aquél alcanza mayor amplitud, está formado por los barrios de Gismana, Monasterio y Ruente, todos ellos de forma alveolar. Se encuentra a 189m y tiene una población de 302 habitantes. Un viejo camino une este pueblo con el de Ucieda, flanqueado por avellanos que a veces llegan a formar galería, el camino discurre un poco sobreelevado en la ladera, proporcionando - cuando el seto lo permite - una buena vista del núcleo. La llegada a Ruente por este camino, le permitirá al viajero descubrir además los mejores ejemplos de casas llanas y casonas.

Lamiña: Se encuentra situado en la margen derecha del valle medio del río Saja, sobre un rellano elevado un centenar de metros respecto de la amplia llana del fondo. Se encuentra situado a 3km de Ruente, presenta una altitud de 360m sobre el nivel del mar y cuenta con una población de 61 habitantes. Sin la brillantez de Barcenillas y con un grado superior en rusticidad, el pueblo permite prolongar el estudio de la arquitectura rural, excelente también en este rincón del valle.

Barcenillas: La entidad de Barcenillas a 220m sobre el nivel del mar, tiene una población de 136 habitantes. Constituye un pueblo de
 excepcional riqueza e interés urbanístico y arquitectónico. Es un núcleo organizado en dos barrios unidos entre sí por dos plazas y asentado en medio de un terrazgo cerrado con paredes de piedra seca y dedicación dominantemente pratícola. Las vertientes que lo dominan hacia Lamiña aparecen cubiertas por un robledal.